¿La Ciencia es la nueva religión?

En el artículo anterior analizamos la relación entre el origen de la religión y la civilización. Además, exploramos uno de los principales motivos de su caída. Es por esto que esta segunda entrega está dedicada a la ciencia y su impacto durante el desmoronamiento de la religión.

Es una visión general del desarrollo científico y una muestra de que su desarrollo no estuvo exento de problemas y errores.

En este artículo entenderás el motivo por el cual la ciencia no puede tomar el lugar de la religión. Sin dejar de valorar la enorme importancia de la ciencia cuando se trata de descubrir quién eres.

La Real Academia de Ciencias

El inicio de la ciencia moderna se encuentra aproximadamente en 1687 con la publicación de los Principia de Newton. Hasta ese entonces, la reputación e influencia pesaba más que los argumentos. Motivo por el cual el dominio de la iglesia era absoluto. ¡Tenían al mismísimo Dios de su lado!

Sin embargo, uno de los cambios más importantes se dio cuando la Real Academia de Ciencia adoptó el siguiente principio como base.

Nullius in verba

En esta sencilla sentencia se hallan las semillas de lo que se convertiría en el pilar de la ciencia. El método científico.

Literalmente significa “En palabras de nadie” o también “Mira por ti mismo”. Esto en referencia a la necesidad de pruebas para comprobar la verdad de cualquier afirmación.

Fue entonces que la influencia o el poder político dejaron de tener importancia. Los científicos eran libres de dudar de todo lo asumido. La autoridad de la iglesia podía ser puesta en entredicho. Fue el momento perfecto para cuestionar la autoridad.

Por otro lado, si buscamos señalar de manera precisa cuales fueron estos cambios en la mentalidad de la época nos encontramos con tres perspectivas principales.

 En 1er lugar. Escepticismo: Dudar sobre las creencias comúnmente admitidas.

Todo aquello que está asumido debe ser puesto en duda. No dejes de cuestionarte. Cuestionarte te invita a descubrir por ti mismo.

Es precisamente el hecho de preguntarte ¿Quién eres? La prueba de haber vivido sin saberlo. Eso solo significa que, antes de que la pregunta surja, vivías sin identidad propia. Eras el grupo al que pertenecieras. Una marioneta, un dígito. Hacías aquello que el grupo ordenaba. No tenías noción de tu individualidad. Estabas atrapado en la mentalidad tribal.

Una vez la pregunta se introduce. Algo cambia. Ya no eres capaz de volver a ese estado letárgico. No puedes simplemente volver al grupo. Es similar a lo que el descubridor de la relatividad una vez dijo.

La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original “-Albert Einstein.

En segundo lugar. Empírico: Que está basado en la experiencia y en la observación de los hechos.

La importancia de esta perspectiva radica en el hecho de que estamos constantemente experimentándonos a nosotros mismo. Nunca somos los mismos de un instante al otro. Todo lo que aprendas sobre ti mismo solo puede ser resultado de tu experiencia personal y no de la acumulación de conocimiento teórico. Para conocerse a uno mismo tienes que experimentarte, vivir, y ser testigo de lo que observas.

Pero hace falta desapego para poder separar nuestra identidad de los hechos y analizarlos de manera imparcial. Ahí entra el uso de la meditación, futuro tema recurrente en el blog, como medio de individuación.

Por ultimo. Experimental: Percibir algo por propia experiencia.

El experimentar con uno mismo es fundamental. Para descubrir aspectos ocultos y creencias arraigadas debemos exponernos a situaciones que las hagan emerger.

La auto experimentación también es importante para descubrir las relaciones de causa efecto en tu vida. Conocer aquello a lo que responde bien tu cuerpo, por ejemplo. Todo esto también es parte de conocerte a ti mismo

El estancamiento de la ciencia

A pesar de que estas tres características permitirían la constante renovación de la ciencia la tendencia a pensar de una sola manera venció. Me refiero a la tendencia mental de encasillar la realidad en un solo compartimiento.

Es en este contexto histórico que la Francia del siglo XIX vio el surgimiento del Positivismo. Corriente que simboliza el enorme alcance que tiene ese sesgo cognitivo.

El positivismo, un panorama de sus ideas

Esta corriente científica se centraba y consideraba como verdaderos únicamente a los hechos objetivos o fácticos. En ese sentido, el positivismo negaba la existencia de toda forma de subjetividad. Para ellos, toda experiencia subjetiva y emocional como: la alegría, la tristeza, el dolor, la dicha, el amor y el odio son todos productos de reacciones químicas. La conciencia es una ilusión, así como el libre albedrio.

Es bajo esas condiciones que, desde esa perspectiva científica, solo los hechos científicos son la única fuente confiable de conocimiento. Confiables porque nunca cambian y, al ser independientes de quien las observa, son las mismas para todos. Por lo tanto, son la fuente ideal de principios que harían que todos tengan igualdad y justicia.

El problema del ser y el deber ser

Sin embargo, David Hume ya había advertido la imposibilidad de esta propuesta. Él decía que no se puede extraer un DEBES de un ES. En otras palabras, no puedes extraer una manera de actuar en el mundo a partir de los hechos de los que está hecho el mundo. No puedes derivar un comportamiento ético de conocimiento fáctico.

Si existe una respuesta correcta solo puede ser una

Es así que, si buscamos cual es la manera correcta de ver el mundo tendemos a pensar que, para que sea la correcta, solo habrá UNA. Suena lógico, ¿verdad? Incluso Aristóteles estaría de acuerdo. Esto también me trae recuerdos del eterno debate entre Rousseau y Hobbes. ¿El hombre es bueno o malo por naturaleza?

Para mi respuesta déjame contarte una historia. Es una parábola sufí, lo que significa que se crea la situación en vez de solo transmitir verbalmente el mensaje.

 La necesidad de 2 perspectivas

Dos remos son necesarios para llegar a la otra orilla. Ni solo uno ni solo el otro. El hombre no es bueno ni malo. Es ambos. Es nuestra tendencia a encasillar la realidad en compartimientos estancos la que nos hace caer en ese error.

Por lo tanto, para descubrir quién eres necesitamos 2 perspectivas. Objetiva y subjetiva. Pero, al contrario de la perspectiva cartesiana, no se tratan de opuestos irreconciliables como su objeto y sujeto pensante. Sino de opuestos complementarios.

Por otro parte, estoy dejando de lado la idea de Alma o algún supuesto eterno que existe en nosotros por cuestiones prácticas. Sin manera de probar su existencia… Básicamente es continuar con especulaciones teóricas. Pero, si, por el contrario, llegaras a experimentar algo eterno en ti… esa será una cuestión diferente.

Conclusión

A pesar de que la ciencia no pueda proveernos una estructura moral o ética. Su exponencial desarrollo es prueba de su increíble alcance. Todo lo que la ciencia ha logrado es reflejo del conocimiento del mundo que hemos alcanzado.

Es por ese motivo que, para entender la dimensión corporal, voy a compartir todo lo que aprendí sobre nutrición y calistenia.

Por otro lado, para la dimensión mental, compartiré toda mi experiencia en psicología y meditación. Usando para esto historias y vídeos más que argumentación lógica.

Entonces, teniendo en cuenta los 3 principios que fundaron a la ciencia te reto a emprender esta aventura. Descubramos todo lo que la ciencia pueda enseñarnos sobre quienes somos.

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