El Inicio de mi Busqueda

«Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino» – Émil Cioran

¿Alguna vez te has preguntado quién eres?

Yo recuerdo muy bien lo que sentí aquel día. Extraña experiencia. A los 14 años, durante la clase de trigonometría, algo cambió. Fue la súbita realización de un hecho, repentino y letal.

Sentí vértigo y un profundo vacío en mi pecho. Durante ese instante no pude articular palabra. La certeza y el vacío no tenían nombre. Hasta que por fin di con el vago pensamiento que parecía representar el agujero en mi pecho.

¿¡Quién soy!?

Entonces giré y pregunté a la persona más próxima a mí.

– ¿Usted sabe quién es? – pregunté al profesor

No recuerdo muy bien lo que me dijo, pero de todas formas no lo hubiera escuchado, no podía hacerlo. Estaba paralizado, con miedo. Empecé a mirar al salón desesperado, nada había cambiado, pero, a mis ojos, todo era diferente. Como si nunca hubiera prestado atención a lo que veía.

A partir de entonces empecé a preguntar a todo mundo, por todas partes, a mis padres o amigos. La reacción fue siempre la misma. Esa pregunta dibujaba extrañeza en sus rostros. Desde su profesión hasta la descripción de su personalidad. Ninguna respuesta llego a satisfacerme.

Han pasado 7 años después de aquel acontecimiento y sigo sin respuesta… Aunque ahora tengo la certeza de que no existe ninguna. Porque no somos un concepto ni una respuesta. Aún no ha llegado el punto final. No nos podemos conceptualizar.

Después de todo, de manera análoga al título del libro: La Partícula de Dios: si el universo es la respuesta, ¿Cuál es la pregunta?

Aquello que NO es una respuesta, ósea nosotros, ¿Cómo podría tener una pregunta?

El poder de una pregunta: ¿Quién eres?

A pesar de no tener respuesta, lo importante es la búsqueda en la que te embarca. Y esta pregunta, en particular, es reveladora.

Llegas al punto en que dudas de la duda misma. El punto sin retorno.

Yo creo que eso le paso a Sócrates cuando expresó su sempiterno aforismo: “Solo sé que nada sé”

Curiosamente existieron personas que confiaron tanto en la duda que llegaron a estar más allá de ella. Estas personas nos han traído un entendimiento diferente. Una “respuesta”, por así decirlo.

Una respuesta provisional

 Y si la “respuesta” no es un concepto. Entonces ¿qué es?

Espacio-Tiempo

Einstein revolucionó la física al dar un significado concreto y realidad física a las ideas del matemático Minkowsky. La afirmación de los Principia de Newton había sido puesta en entredicho. ¡El espacio y el tiempo no eran absolutos e independiente entre sí!

Pero ¿Qué tiene que ver la teoría de la relatividad con saber quién soy?

Déjame reformularlo, eres la realidad de un estar presente.

Aquí-Ahora

La percepción de Einstein tuvo que ser muy profunda. Los místicos de todo el mundo, de un manera u otra, se han referido a esto mismo. Eres Aquí y Ahora.

Experimenta con su ineludible relación.

Si te adentras en tus sentidos, en el aquí. Por defecto, terminas en el ahora.

Lo mismo a la inversa. Vuelve al presente y, por defecto, estas aquí.

Ese es el objetivo principal de todos los místicos. Encontrar la manera de traerte al presente para conocerte a ti mismo.

Y no han sido pocos. Tenemos, por ejemplo:

A Siddartha Gautama, el Buda, Patanjali y Mahavira en India.

A Jalaluddin Rumi, Zarathustra y Mansour en Persia.

A Heráclito, Pitágoras, Sócrates y Diogenes en Grecia.

A Sosan, Dogen y Rinzai en Japón.

Solo por mencionar a algunos de los más antiguos.

Sin embargo, también tenemos místicos contemporáneos. Ramana Maharshi, Osho, Alan Watts, Eckhart Tolle y Adyashanti.

Todos ellos pueden ayudarte, así como lo hicieron conmigo.

¿Listo para iniciar tu camino?

Saber quién eres es el supremo esfuerzo individual. Porque nadie más que tú puede descubrirlo.

Lamentablemente, muchas veces preferimos la misma receta, el mismo destino. Aunque insípido, al menos alguien nos dice quiénes somos. ¡Al menos sabemos lo que hacemos! ¡Al menos tenemos un destino!

Sin embargo, es solo hasta que tomas toda la responsabilidad de tu vida, que los días adquieren un sabor distinto.

Y no me refiero a “responsabilidad” como algo impuesto, como un deber u obligación. Cumplir las exigencias que se te imponen. Ese no es el significado de responsabilidad.

En su origen, responsabilidad significaba habilidad para responder. Respons-abilidad. Una habilidad que solo es posible si estas presente, en el ahora.

No es hasta que despiertas al presente, que descubres que no hay camino, se hace camino al andar.

Este es el inicio de tu camino. Un Camino a ti.

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