Historia Vivida, Experiencia Realizada

 La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse” – Ernesto Sabato


INTRODUCCIÓN

De niño siempre sentí la necesidad de un guía. Alguien que me pudiera aconsejar. Alguien con quien dialogar y discutir. Un hermano mayor que me enseñe el oficio de vivir.

Aunque es una necesidad común, creo que se vio acentuada por haber nacido fuera de la narrativa religiosa. En mi caso, después ser consciente de no saber quién era, todo fue dudas y confusión. Como si hubiera sido arrojado al mundo.

Sé que no soy el único. Con los años y la experiencia me he vuelto consciente de la corriente cultural a la que pertenecemos. El posmodernismo, que representa la invalidación de toda narrativa. Y su inevitable consecuencia, el nihilismo. La negación de toda creencia o principio moral.

Sin embargo, también he sido testigo de parte de la solución. El resurgimiento y adaptación de nuevas narrativas.

La parte faltante de la solución la encontré durante un incidente en la secundaria. Después de experimentar el envolvente poder de una novela.

Pero empecemos aclarando el significado de “Narrativa” con un ejemplo.

EL IMPACTO DE HARRY POTTER ¿CUAL FUE EL MOTIVO DE SU POPULARIDAD?

Si se trata de historias con un gran impacto, tanto en alcance como magnitud, el primer recuerdo que me viene a la mente es Harry Potter.

Tenía 5 años aproximadamente cuando se estrenó la primera película. A esa edad no tenía el más mínimo interés en leer la saga debido a mi mala relación con los libros. ¡Atrás! ¡Artefacto de tortura infantil!

Sin embargo, años más tarde, a medida que el éxito de los libros y películas aumentaban, se hacía más evidente era que no era una simple casualidad.

Solo en 2012 la saga de Harry Potter se encontraba en el 3er lugar de libros más leídos a nivel mundial.

A pesar de solo haber visto las películas puedo reconocer que su influencia dio forma a una generación. Jóvenes y adultos que ahora imitan algunas de sus costumbres y juegos. Definitivamente, la historia tenía algo mágico, por así decirlo.

EL PRIMER LIBRO QUE TERMINE ¿QUÉ ENTENDISTE DE LA HISTORIA?

Sin embargo, no fue hasta que leí un libro por cuenta propia, que pude experimentar de manera directa lo que, quizás, ellos también vivieron.

El túnel de Ernesto Sábato fue la recomendación de mi profesor de Trigonometría. Esa aparente contradicción de intereses despertó mi curiosidad. Después de todo ¿Qué clase de libro podría hacer que un matemático se interese por la literatura?

Definitivamente el libro era especial. Lo suficientemente pequeño para que un adolescente sin la costumbre de leer no se desanime al verlo. Y, al mismo tiempo, una historia intrigante e irreverente desde las primeras páginas.

Leerlo fue toda una experiencia. Es la narración, en primera persona, de un asesinato. Una historia ambientada en Buenos Aires. Tierra de romance, intriga, celos, pasión, traición, y locura.

Precisamente todas las emociones que se experimentan durante la adolescencia. La etapa “perfecta” para leerlo…

La manera en que está narrada me llevo, inevitablemente, a ponerme en la piel del personaje principal. Y con ello, a mis amigos y compañeros como los demás personajes.

Terminar de leerlo fue una intensa experiencia. Tormentosa y desenfrenada. Las semanas que le siguieron a su final las pasé embriagado en un mar de emociones.

Sin embargo, solo bastaría UNA pregunta para sacarme de las calles de Buenos Aires y volver a mi vida. Diferente, pero aún, el mismo.

Durante clases de academia un profesor preguntó por los libros que habíamos leído. Todos se miraban entre ellos y bajaban la mirada para evitar ser interrogados. Yo, por el contrario, estaba exaltado y el profesor lo noto en mi mirada. Así que me hizo la pregunta. A lo que, orgulloso y un poco altanero, respondí emocionado: Yo he leído “El túnel”. A lo que él respondió, con una mirada escéptica y ligero tono despectivo: “Y… ¿Qué entendiste de la obra?”

Estaba estupefacto.

¡No lo sabía!

¡Algo había cambiado en mí! Pero no podía entender exactamente qué. No era el mismo. Simplemente no podía ponerlo en palabras.

Me senté y me abstraje mientras todas las escenas de la historia recorrían mi mente.

Una parte de mi lo sentía como una ofensa, un insulto.

Después de todo ¡Cómo reducir una vida a un párrafo!

Sin embargo, su pregunta era válida. Quizás era posible condensar lo más importante. Pero no lo había logrado. Ni siquiera se me ocurrió que fuera posible. Fue chocante.

EL INICIO DEL BLOG

Es debido a esta experiencia que comprendí que las historias son necesarias, pero no suficientes.

Necesarias porque son la manera en que damos sentido a nuestras vidas. Dan forma a quienes somos.

Insuficientes porque hasta que no intérpretes y articules de manera precisa y coherente lo que dicen entonces estas historias no significan nada.

Este es el origen del proyecto, el inicio del blog

REFLEXIÓN FINAL

La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil… que sin historias de las cuales aprender, habría que morirse antes de haber vivido.

El blog simboliza para mí la oportunidad de convertirme en el hermano mayor que nunca tuve.

El incidente en la secundaria me dio la certeza de que no solo es posible transferir conocimientos. También es posible transferir experiencias.

Después de todo, una historia bien contada te permite vivir lo que esta ocurre.

En pocas palabras. Historia vivida, experiencia realizada.

¡Comparte en los comentarios si tuviste alguna experiencia similar!

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