La religión y el origen de la civilización

«El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización» – Sigmund Freud

INTRODUCCIÓN

En estas primera tres entregas quiero definir en primer lugar: el origen de la búsqueda. Luego el procedimiento qué usaré a lo largo del blog y, finalmente, una descripción del resultado final. Se trata de la relación entre Religión, Ciencia y Misticismo. Otra denominación más representativa para esta trilogía sería conocedor, conocimiento e incognoscible.

En la siguiente imagen se puede apreciar la manera en que estos temas estarán interconectados.

Esta es la primera parte y estará centrada en el origen de la religión y su relación con la civilización. Luego se analizará la manera en que la religión transmitió su conocimiento y el origen de su conflicto con la ciencia. Finalmente, una pequeña reflexión respecto a lo que significaría la caída de la religión.

EL ORIGEN DE LA CIVILIZACIÓN

Si los instintos más básicos con lo que se desarrolló la vida fueron los siguientes: Evitar el dolor y asegurar la supervivencia. El grado de éxito que tuvo esta estrategia está reflejado en el hecho de que todo ser vivo complejo aún lo sigue.

Sobre lo que podría considerarse una simplificación de la selección natural. La historia de la humanidad empezó con la consolidación de las tribus. Pequeños colectivos muy territoriales que expandieron la humanidad por todo el mundo.

En sus etapas más primitivas, la ley del más fuerte debió ser absoluta. La capacidad física era la cualidad más importante. Por este motivo los guerreros tenían el liderazgo. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que tribus entraran en conflicto. La tierra buena y los mejores lugares para cazar son escasos. Es entonces que se dan cuenta de que la violencia no es la mejor estrategia. Si un conflicto se desataba entre dos bandos, al final del combate y con ambos heridos, podría llegar un tercero y, sin esfuerzo, aniquilar a todos.

Fue quizás por este detalle que la socialización y el intercambio se volvieron esenciales para su supervivencia. La capacidad física dejó de ser importante. La capacidad para influir, convencer y pronosticar empezó a destacar. Así es que los sacerdotes o líderes religiosos llegan al poder.

Estas personas con conocimiento y empatía dieron orden y permitieron el crecimiento e intercambio entre tribus. Con la capacidad de predicción dejaba de ser necesario moverse y dejar las mejores tierras. Se perfecciona la agricultura y las tribus se vuelven sedentarias. Empieza la transición de tribus a familias. El inicio de la civilización.

Este es el motivo por el cual en el origen de todas las civilizaciones el poder religioso era el más importante. Sin embargo, cada tribu tenía sus costumbres y dioses. ¿Cómo lograr que no terminen otra vez en conflicto? El ejemplo perfecto es el dios Mesopotámico Marduk. Él es la amalgama de todos los dioses de las tribus que formarían Mesopotamia. Sencillo pero eficaz.

En resumen, Lo que había logrado la religión era responder a esa apremiante pregunta. ¿Cómo debemos actuar en el mundo? De tal forma que podamos mantenernos a nosotros mismos y las otras personas de nuestro entorno.

La religión brindo una estructura moral y ética organizando la sociedad en jerarquías. En palabras del psicólogo Sigmund Freud, la religión actuó como un padre que guía. Él sabe lo que hay que hacer. No tienes asumir responsabilidad, solo seguir los mandatos. No necesitabas saber quien eras.

EL USO DE PARÁBOLAS E HISTORIAS

Por otra parte, centrémonos ahora en la manera en que trasmitieron su mensaje. Si nos remontamos al inicio de la escritura, hace unos 4000 a.C, podemos entender que el lenguaje usado en aquellas épocas no era tan sofisticado ni rico como el actual. Por este motivo, todo su conocimiento estaba contenido en historias y parábolas. Esto se debía a que era más fácil recordar eventos que recordar datos aislados.

Curiosamente, nuestro cerebro también interpreta el mundo a través de narrativas. Historias que siguen una estructura similar.

Ejemplo: Camino al colegio un perro trató de morderme. Lo evité al simular que le lanzaba una piedra. Continúe mi camino.

La meta-narrativa o estructura es la siguiente: Yo me dirijo de A a B. Evento no previsto ocurre. Encuentro la manera de arreglarlo. Vuelta a la normalidad.

Entonces, estas historias, dependiendo del problema que se resuelve, tienen mayor o menor relevancia a las personas que lo escuchan. Sin embargo, hay historias que enfrentan las situaciones más graves y comunes. Este es el origen de las historias arquetípicas.

El psicólogo Carl Jung estudio a profundidad sus orígenes y descubrió que son parte fundamental no solo de las religiones sino también de la manera en que entendemos el mundo. Es por eso que su representación no se limita a un aspecto cultural. De otra forma las mismas historias no se encontrarían presentes en todas las culturas del mundo.

EXTRAE TÚ EL SIGNIFICADO

Sin embargo, ¿Por qué se ha perdido todo el respeto por la religión? Es que esas historias ya no son útiles o fue el actuar político de la religión el causante de la generación con mayor cantidad de ateos registrada.

Aquí vale la pena una aclaración. Hay tantos errores que han cometido las así llamada religiones, que no son más que otra forma de poder político, que me es imposible resumirlo todo. Es por este motivo que solo me centraré en la mala interpretación de los textos sagrados. En etapas posteriores también me centraré en las maneras en que ejercieron poder político y psicológico sobre la humanidad, pero, al ser temas muy amplios, no entraré en detalle ahora.

Y creo que no hay mejor manera de hablar de historias que contando una.

Las historias masticadas valen poco. Sin embargo, quizá fue un error que llevó a tomar literal lo que era simbólico. Esa fue la ruina de la religión. El resultado es evidente.  ¡Tenemos todas las respuestas! ¡Sabemos cómo empezó el mundo!

Y se empezó a extraer de los libros sagrados la manera en que funciona el mundo. El Sol es el centro del universo. La Tierra se creó en 7 días. Incluso el Arzobispo James Ussher dedujo que el primer día de la creación comenzó el atardecer anterior al domingo del 23 de octubre del año 4004 a. C. del calendario juliano…

Y aún hay personas quienes enseñan esto como auténticas verdades. Los extremos más radicales y fanáticos siguen indoctrinado y condicionando personas.

Aquí es donde surge conflicto con el pensamiento científico. Y, ante las pruebas, la religión ha ido perdiendo terreno y seguidores. El cisma de la religión.

CONCLUSIÓN

Friedrich Nietzsche es probablemente uno de los autores más citados por ser el mayor crítico del cristianismo. Sin embargo, a pesar de esa reputación, él creía que el desarrollo de la ciencia se logró gracias a la religión.

De forma concreta, la humanidad surgió del caos de la naturaleza como tribus. Continuó como una estructura más organizada, la civilización, que, a pesar de robar libertad, ofrecía seguridad, estabilidad y una identidad a todo aquel que perteneciera a ella. Es gracias a esta estabilidad que puede desarrollarse la ciencia.

Sin embargo, el tiempo ha llegado. La sociedad ya no es más protectora, es prohibitiva.

Es justo como cuando haces crecer un pequeño árbol y pones rejas alrededor para protegerlo. Pero no olvides retirarla cuando el árbol haya crecido, de otra forma la misma reja no permitirá al árbol crecer. Así, todo lo que era para PROTEGERTE al inicio se convierte, más adelante, en IMPEDIMENTO para tu crecimiento.

Carl Jung, discípulo de Freud y seguidor de Nietzsche, coincidía con su maestro cuando afirmo lo siguiente: “Uno no puede ser un individuo a menos que su padre haya muerto”. Sin embargo, Jung afirmaba que esta muerte también podía tomar lugar de manera simbólica.

Junto con lo que afirmó Jung, recuerdo la sentencia de Nietzsche. “Dios ha muerto y nosotros lo hemos matado”. La religión ya no es suficiente. Su guía, como la de un padre, fue necesaria. Pero ahora solo estorba el camino. El fin de la religión es nada más y nada menos que una gran oportunidad. La posibilidad de elegir aquello que es importante para ti. Escoger aquello que le da sentido a tu vida. No porque sea fácil, sino porque es más necesario que nunca. Distinguir quien eres en realidad.

Es por eso que ahora afirmo: ¡Es tiempo que tomes tu camino! ¡Un camino a ti!

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